Antes de la Conquista española, el valle en donde se encuentra ubicada la ciudad, estaba habitado por grupos indígenas. Fue fundada en nombre de Nuestra Señora de la Asunción, llamándola Popayán en 1573. Ese mismo día se instaló el cabildo y se designó a don Pedro Añasco como primer alcalde. En 1538, le fue concedido el título de “Muy noble y muy leal”, y en 1547 se constituyó como sede episcopal.

En la época colonial, fue la segunda ciudad de la Nueva Granada en el orden administrativo, después de Santa Fe. También, uno de los centros de mayor importancia e influencia en la historia del país. El agradable clima templado de esta ciudad fue motivo de atracción para que muchas familias vallecaucanas propietarias de azucareras se trasladaran a vivir allí. Construyeron mansiones y palacetes, fundaron colegios y contribuyeron a edificar conventos, todo esto dentro de los siglos XVII y XVIII. En un principio, toda la ciudad y su provincia dependieron del virreinato de Quito.

Oriundos de Popayán son importantes personajes colombianos que se destacaron en los campos del saber, las manifestaciones de patriotismo y en la política que rige los destinos de la nación, entre ellos están Francisco José de Caldas, Camilo Torres, Tomás Cipriano de Mosquera, José María Obando, Julio Arboleda, José Hilario López, Guillermo León Valencia y otros entre los que se cuentan varios que han ocupado la primera magistratura.

La Ciudad, a través del tiempo, ha sido azotada por varios terremotos. El último fue el ocurrido en 1983, que destruyó gran parte de la ciudad y de su centro histórico. Fue reconstruida en los años siguientes.

ARQUITECTURA Y ARTE RELIGIOSO

La arquitectura típica payanesa de estilo colonial aún se conserva. Está influenciada por la arquitectura española de los siglos XVI y XVII; las casas generalmente uniformes y pertenecientes a las clases sociales altas, se identifican por los arcos, ventanas y portales amplios; en su interior, el patio engalanado por pilas de piedra tallada, empedrados y con hermosos jardines.

En la época colonial y aún ahora, la iglesia siempre ha tenido importante participación en la vida de las poblaciones, la formación política y la administración de las sociedades. El hecho de que era un gran centro del comercio y del poder político en una extensa región del Nuevo Continente, las grandes donaciones y herencias provenientes de los ricos señores no se hicieron esperar para la construcción de templos, iglesias, capillas y monasterios que guardan las más bellas obras de arte pictórico y escultórico de la época influenciado por los estilos renacentista y quiteño. Está en la razón por la que Popayán cuenta con un gran número de iglesias que fueron edificadas en su mayoría en los siglos XVII y XVIII.

Si las fachadas y las construcciones son maravillosas obras de arte, son más admirables sus interiores con valiosos trabajos de imaginería y tallas recubiertas por láminas de oro, hermosas pinturas y vitrales realizados por los más connotados artistas de la época, y trabajos en platería en sus altares y sagrarios. Son de especial magnificencia las piezas religiosas como custodias, cálices y copones elaborados en oro macizo y laminilla, adornados con esmeraldas y otras piedras preciosas y semipreciosas, tesoros que por su incalculable valor, únicamente son mostrados al público en determinadas ocasiones, especialmente durante la Semana Santa.

BANDERA DE LA CIUDAD DE POPAYAN

 

Su Bandera:

Se toma del mismo escudo y tiene 3 franjas horizontales iguales así: Las de los extremos en color amarillo, que simboliza gloria, 4 cruces de Jerusalén en sus puntas, en color rojo como expresión de sacrificio y en el centro una franja azul, que representa un emblema de ideales.